Nunca había tenido la inquietud de escribir sobre mí y menos en un blog.
Sin embargo, en este rato libre que tengo, siento la necesidad de decir... ¿qué cósa? no lo sé aún con claridad. El día a día... la vida... el amor... el desamor...
Hace poco menos de un año sufrí una separación de pareja. Y está perfectamente elegida la palabra sufrí, es literal y figurativa al mismo tiempo.
Fue una separación inesperada, luego de una vida construida de a dos durante muchos años, con muchos proyectos concretados, muchos momentos compartidos y muchas alegrías. Donde claramente esos muchos proyectos, esos muchos momentos y esas muchas alegrías habían sido sólo mías. De compartido y construido... poco y nada.
Alguien que construye ladrillo por ladrillo una vida, no destruye todo en un segundo de un fuerte mazazo. O si? Tal vez sí, si no es la vida que desea.
Y cómo no te la viste venir???
No hay que echar culpas para afuera.... podría decir que mi compañero de ruta no me participó de la decisión, que llegó un día, se sentó a mi lado y con total frialdad y decisión simplemente dijo las palabras mágicas: que había que terminar.
Pero hay que hacerse cargo de la parte que a uno le toca y en este mea culpa debo decir que tenía puesto un gran y enorme velo (y quiero elegir imaginar que era de color violeta, un color que me gusta mucho) con el que me desentendía de la realidad.
Hoy comprendo muchas cosas que antes no quería ver, que me sentaba a esperar que cambiaran de manera pasiva, como si los cambios dependieran de la persona que tenemos al lado. Y está bien plantear cuestiones que no nos tienen a gusto y esperar una respuesta del otro. Pero cuando esa respuesta no llega, cuando no hay voluntad del otro lado, con todo el dolor del mundo es UNO quien tiene que activar. Dejar de ser espectador, de esperar que la vida solucione aquello que nos tiene disconformes, que nos hace mal y volar. VOLAR lejos... Dejar de perder tiempo y energía. Porque esa frase hecha de que el tiempo vale oro, es real.
En esta vida, sólo tenemos TIEMPO.
¿Y vos... cómo vas a decidir usar tu tiempo la próxima vez?